Tras una presentación marcada por la lluvia, Alcaraz amaneció vestida de gala y con la ilusión de quien afronta una jornada histórica. Allí, a las faldas de la sierra albaceteña, más de 700 corredores se vistieron de corto dispuestos a recorrer unos senderos que, a la postre, acabarían coronando a los campeones nacionales de cada una de las categorías.

