La hinchada del Brujas suele acudir al estadio Jan Breydel con el sentimiento de que la historia clasifica a su club entre los clásicos del fútbol europeo. Único club belga que ha disputado una final de la Copa de Europa, perdida ante el Liverpool en 1978 (1-0), la participación en la Liga de Campeones evoca entre sus hinchas más veteranos a los tiempos de los Lambert, Courant, Leekens, Gerets, Ceulemans, Vanderheyen y del revolucionario técnico austriaco Ernst Happel, el primero en ganar la Copa de Europa con dos clubes distintos, Feyenoord (1970) y Hamburgo (1983). En el hotel Weine de Brujas aún perdura una habitación bautizada con su nombre y en el coqueto bar del establecimiento, los días de partido, bajo las fotos de Happel que cuelgan de las paredes, los hinchas consumen cerveza mientras se ilusionan con el imposible de emular la época dorada del club en las noches europeas.

