Todos conocemos ya de sobra esa placa circular con el número 120 flanqueando nuestras autovías y autopistas cada pocos kilómetros. La razón de su existencia es hoy día nuestra seguridad. Sin embargo, el límite, y con este la placa, se implantó en España por una razón muy distinta a la de salvar vidas. Y, al contrario de lo que muchos opinan, tampoco fue una norma impuesta para recaudar. De hecho, se impuso justo para lo contrario: para ahorrar.

