Antes de que el protagonista llegue a la cita con este periódico, su padre, también Rafael, describe al chico bajo una sombrilla como un joven responsable que está descubriendo un mundo nuevo. El impacto, lógicamente, ha sido brutal. Hasta hace escasas fechas, apenas había pistas para el gran público de Rafael Jódar (Madrid, 19 años), más allá de que hace dos años (2024) sonó fugazmente el nombre de un jovencito español que triunfó en la categoría júnior del US Open. Ese tenista cambiaría luego Leganés por la Universidad de Virginia y tras la apuesta por el salto definitivo al circuito de la ATP, ha llegado la explosión. Hoy día, el madrileño figura entre los cuarenta mejores jugadores del mundo y su universo de paz se ha transformado de manera radical.

