Tocado por una varita mágica. Javi Navarro, que ha parado cinco penaltis en dos tantas, volvió a ser el héroe de una generación que levantó la segunda Youth League para el Real Madrid. Se hizo enorme bajo palos y sus compañeros, esta vez sin fallos, hicieron su trabajo para terminar de soñar en grande en Lausana. Y por encima de todos, para mí el mejor jugador de esta generación, sobresalió Diego Aguado, que lo tiene todo para asentarse en Primera. Lo único que falta es que el club blanco se lo crea y lo invierta todo en él.

