No sólo sucede en F1. Cuando cambian las normas del arbitraje en el fútbol raramente se pregunta a los jugadores sobre su punto de vista y todo se reforma por gente que jamás le ha dado una patada al un balón. Y los pilotos del Gran Circo parece que no van a quedarse callados sobre un reglamento que no les gusta, les obliga a maniobras antinaturales en calificación y carrera y… lo más importante, que se ha revelado ya como peligroso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *