La República Checa estará en la final de la repesca de cara al próximo mundial. La selección dirigida por Miroslav Koubek sufrió de lo lindo para apear a una Irlanda que se puso con 0-2 a los 20 minutos de encuentro. Los checos volvieron a mostrar su fortaleza en el balón parado y empataron el encuentro en el tramo final del tiempo reglamentario. Kovar, ya en la tanda de penaltis, allanó el terreno deteniendo dos penas máximas para que Kliment terminara de cerrar la remontada. Su próximo escollo será Dinamarca, que goleó 4-0 a Macedonia del Norte. 

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