La trayectoria de Paul Seixas es de aquellas que puede definirse como meteórica. Mientras que otros corredores se cocinan a fuego lento hasta que llegan a su máximo nivel, el francés ha irrumpido en el WorldTour con la fuerza de quien busca dejar su huella en un deporte dominado por gigantes. Con 19 años, solo dos de ellos en el WorldTour, se ha convertido en la ilusión de un país que lleva buscando nuevo heredero al trono del Tour de Francia desde 1985, año en el que Bernard Hinault se enfundó su último maillot amarillo.

