Marcus Smart es uno de los tipos más rocosos de la NBA. Durante 12 años ha dado muestras de ello y ha sido reconocido: mejor defensor en 2022 y tres veces integrante del mejor quinteto defensivo. Pero hay un detalle que no sale en los premios de cada temporada y que confirman lo duro que es el exterior de los Lakers de 32 años y 1,91 metros: durante seis años jugó con cristales incrustados en su mano derecha.

