El cuarto árbitro mostró el cartel con el tiempo de descuento… y todo se desató por completo. Fueron tan sólo tres minutos de añadido, pero sobre el césped se vivieron infinidad de disputas más allá del juego. Todo empezó con una patada a destiempo sobre Arda Güler y, desde ahí, el calor fue ascendiendo hasta que el árbitro decidió mandar a todos a los vestuarios.

