A simple vista, la cosa no estaba tan mal. Carlos Sainz luchó hasta el segundo final de la SQ1, primer corte de la clasificación al sprint del Gran Premio de China, por pasar de ronda. Su último intento (1:34.761) se quedó al límite de dejar fuera a Bortoleto -que después mejoró-, y Franco Colapinto justo después terminó de apartarle a un par de décimas del sueño. Pero en la realidad, la cosa parece diferente. El Williams sigue lastrando a Sainz.

