La UD Las Palmas vuelve a mirar hacia arriba. Después de semanas de dudas, presión y resultados que habían enfriado la ilusión –siete jornadas seguidas sin ganar-, el conjunto amarillo ha reaccionado con autoridad en las dos últimas jornadas. Dos victorias consecutivas han servido para cambiar el ánimo del entorno y, sobre todo, para recordar que el equipo tiene argumentos de sobra para pelear por el ascenso. Más allá de los seis puntos, el equipo ha recuperado sensaciones, pegada y solidez, ingredientes que vuelven a encender la esperanza en la recta decisiva del campeonato.

