El Real Madrid volvió a emitir el lunes por la noche señales de la impotencia derivada de su caída de nivel en los últimos meses. Pasaban cinco minutos del 90 y el Bernabéu se vaciaba entre el enfado y la indiferencia mientras al equipo se le esfumaba la Liga. Llevaba casi una hora intentando remontar el 0-1, pero tenía al Getafe de falta en falta en su campo. Se desesperaba. Cuando solo quedaban segundos, Mastantuono estalló contra el árbitro: “Vaya vergüenza, vaya puta vergüenza”, le gritó dos veces, según el acta. Roja directa. Era la tercera vez que le sucedía a un futbolista del Madrid esta temporada en un momento de frustración extrema, al verse incapaz de dar la vuelta a un partido en el que se le escapaba algo importante. Estas expulsiones dibujan la trayectoria del desplome general que no ha conseguido frenar la llegada al banquillo de Álvaro Arbeloa.

