El jueves de Australia tuvo mucho más recorrido o motivo de análisis de lo que parece. El drama continúa, pero se advierten ciertos puntos clave en los que la situación aún peor, si era posible. Las tensiones internas se intuyeron claramente, a pesar de las buenas palabras y Adrian Newey se quitó de encima la responsabilidad de lo que sucede, que es mucho, pera despejar las malas vibraciones hacia Honda, al que le tocó el papel (a través de Koji Watanabe) de asentir y asumir sin rechistar.

