El 23 de abril de 1989 Kareem Abdul-Jabbar disputaba su último partido de Liga regular en la NBA. Faltarían los Playoffs y las Finales (que los Lakers perdieron con los Pistons, 4-0), pero con la victoria ante los Seattle SuperSonics, 121-117, el pívot angelino cerraba su carrera y ponía el candado a varios topes que durarían muchos años y que incluso aún conserva.

