Una remontada histórica. Eso es lo que necesita el Barcelona para estar en la final de la Copa del Rey del 18 de abril que se disputará en Sevilla. La derrota por 4-0 en el encuentro de ida disputado en el Metropolitano le fuerza a hacer esta noche un encuentro perfecto y legendario. En el Barça, todos asumen la dificultad de la gesta, pero, técnicos, jugadores, directivos, afición… creen en el milagro. Se aferran al talento del vestuario, al buen momento del equipo y a los precedentes existentes, el más claro: el cruce de Champions League contra el PSG de 2017. Pero hay más.

