Cuando llegó al Baskonia dijo que era un sueños sentarse en uno de los banquillos más legendarios de Europa y que quería hacer felices a los aficionados. Y ha cumplido su palabra. Los seguidores del Baskonia se llevaron, con el al mando, la mayor alegría desde el título de Liga de la pandamia, en 2020, último que ganaron. Y no ganaban la Copa desde 2009.

