Bomba… o no tanto en la Fórmula 1. La crisis de los motores, ese episodio de difícil definición dado a partir de un truco encontrado por Mercedes y su unidad de potencia, ha finalizado. Tras mucho ruido, informaciones diferentes y una resolución que deja la cosa como estaba. La FIA no modificará el reglamento antes del inicio de curso, en el Gran Premio de Australia, y se seguirá el mismo camino de cara a las polémicas salidas.

