El Madrid llegó a Lisboa el lunes como líder provisional de la Liga, a la espera de que el Barça jugase su partido contra el Girona, y con la incertidumbre de una nueva visita a Da Luz, con el pase a los octavos en juego y con el recuerdo de la dura derrota encajada tres semanas atrás. Un día después, el conjunto blanco regresó a Madrid como líder de la Liga tras el traspié de los azulgrana y con una valiosa victoria ante el Benfica, que sitúa al equipo con un pie en la siguiente eliminatoria a expensas de rematar la clasificación en la vuelta en el Bernabéu.

