Nada que ver con lo de hace tres semanas. El Madrid soltó un gran partido en Da Luz, ganó con un solo gol porque le faltó algo de puntería, pero dejó claras las cosas cara al partido de vuelta. Como continuidad al choque ante la Real, pero en un ambiente bravo, a ratos dramático, el equipo mostró seguridad en sí mismo, intensidad, unidad de propósito y empaque. Fue una buena victoria europea y la confirmación de que Arbeloa, una vez paliadas ya que no resueltas del todo aún, las bajas de la defensa, ha encontrado el equipo. Un 4-4-2 en el que el eje medular corre a cargo de Valverde-Güler-Tchouaméni-Camavinga, de izquierda a derecha, que protegió bien a los laterales, Tchouaméni se hartó a quitar balones y Güler ponía la inspiración. Creo que el equipo quedará así, con la incorporación de Bellingham cuando esté recuperado, por Güler. Con Mbappé y Vinicius arriba, Courtois en la portería y una defensa sólida, si están los principales, da para mirar el futuro con esperanza.

