15 años después del accidente nuclear de Fukushima, la zona de exclusión que rodea la central vuelve a situarse en el foco científico. Esta vez no por la radiación, sino por la aparición de una nueva forma de vida: el llamado ‘jabalerdo’, un híbrido entre jabalí y cerdo doméstico cuya rápida expansión ha sorprendido a los investigadores.

