El Barça y Lewandowski encontraron en el Camp Nou cuanto extrañaron el martes en Múnich. Los azulgrana resolvieron de manera contundente y sin apenas esfuerzo un partido que siempre giró a su favor en el soleado Camp Nou. Ha vuelto la gent blaugrana al estadio, animada por el equipo y por los goles de Lewandowski, y la Liga pinta de momento mejor que la Champions. El ariete polaco marcó dos tantos más, y ya son 11 en ocho partidos, ante la desesperación del Elche, enfadado con el árbitro, con el rival y con la vida, víctima de la efervescencia del Camp Nou. Nadie se quiso acordar del Allianz Arena.

