La grada de La Fonteta arengaba a Carlos Alcaraz al grito del “¡sí-se-puede!”, pero por mucho que el murciano remase y remase, y se resistiera con todo hasta el final, no hubo vuelta atrás. La versión más ardiente de Felix Augger-Aliassime es algo así como un relámpago y el canadiense frenó la secuencia triunfal del español, quien después de enlazar siete victorias consecutivas en Nueva York encontró freno en su primera intervención esta semana: 6-7(3), 6-4 y 6-2, en 2h 50m. Previamente había vencido Roberto Bautista en la apertura de la serie (3-6, 6-3 y 6-3 a Vasek Pospisil), por lo que España se jugó la primera plaza de su grupo en la Copa Davis en el turno de dobles –sin acabar al cierre de esta edición–.

