En Valdebebas se respira una sensación de déjà vu. Hace unas semanas, Jude Bellingham se quedaba en Madrid para afrontar un plan específico que cambió su temporada: descanso, trabajo físico y un reajuste mental que le devolvió el brillo que parecía haber perdido por culpa de la maldita armadura. Ahora, siguiendo ese mismo camino, Trent Alexander-Arnold ha decidido copiar el método. El inglés busca reencontrarse con su mejor versión, esa que maravilló al mundo en Liverpool, pero que las lesiones y la adaptación al nuevo Real Madrid aún no le han permitido mostrar.

