
Borja Iglesias (Santiago de Compostela; 32 años) navega a contracorriente. Salta con convicción a los charcos políticos que sus colegas de profesión esquivan. Ha compartido su temor a la extrema derecha, ha defendido las protestas propalestinas en la Vuelta, ha puesto la cara a una campaña contra la homofobia y renunció a la selección tras el beso de Luis Rubiales a Jenni Hermoso. Más de dos años después, el delantero del Celta, el mayor goleador español del momento, está de vuelta con España para los partidos de clasificación para el Mundial 2026, mañana contra Georgia en Elche (20.45, La1) y el martes contra Bulgaria en Valladolid (20.45, La1).


