A Raphinha le bastaron ocho minutos para demostrarle a Hansi Flick que había entendido el mensaje. Está claro que el técnico no se casa con nadie. Ya lo demostró la pasada temporada cuando dejó en el banquillo a Koundé, en un par de ocasiones, e Iñaki Peña por llegar tarde a una charla. A todos nos quedó la duda de qué sucedería cuando uno de los cracks llegara más tarde de la hora prevista. Al parecer, Raphinha llegó tarde y no salió en el once aunque Flick no confirmara esta decisión.

