Celta y Girona siguen sin ganar, aunque la situación es peor para el cuadro de Míchel, que saboreaba el primer triunfo del curso cuando Daley Blind cometió una torpeza impropia de su veteranía y cometió un penalti sobre Rueda que transformó Borja Iglesias en el tiempo añadido. El Girona había resistido con la vieja fórmula del ‘1’ y del ‘9’, es decir, su portero, Gazzaniga, había frenado al Celta en área propia y su delantero centro, Vanat, había marcado la diferencia en la rival, pero el Celta terminó logrando un empate que había merecido antes.

