Neymar, una vez más, se ha convertido en un debate nacional en Brasil. Su carisma y su fútbol del pasado pueden invitar a pensar que su presente sigue estando en la selección pentacampeona del mundo. Su rendimiento sobre el césped y, especialmente, su estado físico, alejan a dar forma a ese deseo del jugador y de gran parte de la hinchada, pero va de mano de la realidad futbolística del que fuera crack mundial.

