El fútbol, a veces, obliga a madurar antes de tiempo. Eso lo ha entendido Endrick, que encara la recta final de su recuperación después de la recaída sufrida en julio tras aquella lesión en el isquiotibial de la pierna derecha, ocurrida en mayo en el Sánchez-Pizjuán. Su camino no ha sido sencillo: se esperaba que quedara fuera del Mundial de Clubes, pero acabó sumándose a última hora a la concentración del Real Madrid en Estados Unidos, sintiendo de cerca la presión de un Gonzalo García que respondía con goles cada vez que Xabi Alonso le daba minutos.

