Ya ha oscurecido en Flushing Meadows y en la pista central, el público contiene la respiración: Coco Gauff, su chica, campeona hace dos años, sirve para cerrar el duelo contra Ajla Tomljanovic y los asistentes temen que se repita el episodio: ella y las dobles faltas. Hasta ese instante, 6-5 y 30-30 a su favor, la estadounidense ha cometido ya 10 —dos de ellas con 5-4— y un resbalón más podría ser determinante. Silencio, sudores fríos, vértigos. Los fantasmas bailan alrededor de la norteamericana. Sin embargo, al final aguanta el tipo y expulsa una profunda bocanada de alivio, acompañada de un grito que rubrica la sufrida victoria lograda contra la australiana, tras 2h 57m: 6-4, 6-7(2) y 7-5.

