Interesante y diferente fueron las dos palabras que más usaron Marc Márquez y Pecco Bagnaia después de entrenarse hace un par de semanas en Balaton Park, circuito de nuevo cuño que debuta este fin de semana en el Mundial de MotoGP tres décadas después del último gran premio disputado en Hungría. Todos los pilotos de Ducati, que partirán con algo de ventaja respecto al resto de la parrilla, pudieron degustar las peculiaridades del trazado húngaro en un test privado a principios de agosto. A todos les pareció pequeño, estrecho y bastante lento para las actuales máquinas de la categoría reina, y en el paddock no hay todavía claridad sobre si los prototipos más avanzados del mundo podrán engranar la sexta marcha, un dato inédito en el calendario actual. “¡Con la bici hay que frenar para hacer las curvas!”, decía entre risas Joan Mir, piloto de Honda.

