Flavio Cobolli aprendió hoy en hoy en la Central de Wimbledon lo que es enfrentarse al mejor Novak Djokovic. Seguramente lo esperara porque el serbio fue el ídolo de los primeros tiempos de su carrera profesional. Y la verdad es que Djokovic, fiel a sí mismo, cumplió como se esperaba de él. Ganó por 6-7, 6-2, 7-5 y 6-4 a un rival que jugó bien, con fe hasta el final en un partido en el que quizá lo más importante haya sido la seguridad en sí mismo demostrada por el serbio. Cobolli ganó la primera manga jugando muy bien, pero nunca pareció que Djokovic dudara sobre que al final sería él quien estaría en semifinales. Será la decimocuarta en los 20 Wimbledon que ha jugado. Ha sido su triunfo número 102 en 114 partidos.

