Pasaban las ocho de la tarde en el Reino Unido cuando MARCA, presente para el Gran Premio de Gran Bretaña, descubrió el imponente Campus Tecnológico de Silverstone, hogar del equipo Aston Martin de Fórmula 1. La joya de la corona, donde todo empieza para ser un equipo oficial y ganador a partir del ‘reset’ del 2026 con las nuevas normativas. Y cuando ya poca gente quedaba dentro de la fábrica del equipo británico, una figura seguía en su despacho. De pie, pensando. Era Adrian Newey, el ingeniero más ganador de todos los tiempos y hombro sobre el que reposan todas las esperanzas de los aficionados de Fernando Alonso.

