Si la final de la Liga Endesa se quería presentar como la lucha del ataque, el mejor de la Liga, contra la defensa, la mejor de la Liga, la defensa se apuntó el primer punto por abrasión. El Madrid desactivó al Valencia, al que dejó en 21 puntos menos de lo que suele anotar por partido, para ganar el primer partido de la serie final, 89-75, y adelantarse con un golpe sobre la mesa.

