Reacciona Novak Djokovic ante el desapacible día en París, donde las nubes negras encapotan el cielo y el viento sopla con fuerza. Al serbio, incómodo, le entran algunas briznas de tierra en los ojos al disponerse a servir y, en un instante determinado, mediado el primer set ante el estadounidense Mackenzie McDonald, solicita al árbitro que cierre el techo retráctil de la Chatrier. Olvida, en cualquier caso, que el único motivo que recoge el reglamento para que el juez pueda dar la orden es la lluvia, al tratarse de un torneo al aire libre, de modo que se encuentra con la negativa y ante su insistencia, reclamando una y otra vez la presencia del supervisor, termina recibiendo una amonestación.

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