En un hecho histórico sin precedentes, el cardenal Robert Francis Prevost ha sido elegido como el nuevo Papa de la Iglesia Católica, convirtiéndose en el primer pontífice nacido en Estados Unidos. Nacido el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, Illinois, su elección representa un giro significativo en la historia del Vaticano y una señal clara del peso creciente de América en el seno de la Iglesia.

