Existe una <strong>circunstancia </strong>que los aficionados al <strong>atletismo</strong>, y en general a todos los deportes en los que se realicen carreras sobre una pista <strong>oval</strong>, tienen tan interiorizada que es posible que jamás se hayan preguntado por la razón de la misma: en todas las carreras en pista<strong> el sentido del giro es antihorario</strong>: es decir, en sentido contrario a las agujas del reloj. Se gira siempre hacia la izquierda. Evidentemente<strong> la circunstancia está reglamentada</strong>: el reglamento de la IAAF, ahora World Athletics, recoge en su artículo 163 que «la carrera se efectuará teniendo<strong> el bordillo de la calle interior a la izquierda</strong>», y la norma se repite en el 213.3. Bien pero ¿Por qué?

