Cualquier extranjero que se asomara por la final de Copa y no entienda la idiosincrasia de España tuvo que flipar. El balón seguía rodando casi a la una de la madrugada, Mbappé empezó de suplente, Belén Esteban a pie de campo por cortesía de RTVE (como el horario), un jugador del Madrid (Rüdiger) completamente cojo lanzando un hielo al campo, árbitros llorando el día antes y un equipo amenazando con no jugar… Una locura que terminó con el Barça campeonando tras un partido espectacular que tuvo de todo.

