Carlo Ancelotti encara los 17 días que le separan de la final de la Champions en París como un funambulista que avanza por un alambre que ve a un lado el riesgo de las lesiones y al otro el peligro de la pérdida de ritmo y tensión competitiva. Si se atiende a la Liga, que celebró hace ya dos jornadas contra el Espanyol, el italiano podría resguardar a sus mejores hombres de aquí al 28 y alinear un pelotón del Castilla este jueves contra el Levante en el Bernabéu (21.30, Movistar LaLiga). Pero Ancelotti, con mil batallas, recela: “Si pierdes competitividad, no vas a hacerlo bien en la final de la Champions. Tenemos que manejar el cansancio de los jugadores, y aprovechar este periodo para meterlos al 100%”, dijo este miércoles en una comparecencia de prensa.

