Ya sabemos que aquello de que lo importante es participar es una mentira piadosa. Pero, quizás por una vez, lo más importante no es quién ganó la final de la Eurocopa femenina porque este torneo lo han ganado todas. Todas las mujeres. Incluso las de los países que ni siquiera participaban. Y también los hombres. O muchos hombres, porque siempre habrá un grupo de irreductibles. Un grupo inmenso hace apenas cinco o 10 años, que empezó a desmoronarse en el Mundial de 2019 de la mano de Megan Rapinoe y se bate hoy en retirada gracias a esta Eurocopa.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *