En un bis impecable, Annemiek van Vleuten, ciclista legendaria, palmarés incomparable, ha certificado este domingo su primer Tour de Francia a lo grande, tumbando a todas sus rivales en La Super Planche des Belles Filles y demostrando, un día más, insaciable, por qué es la mejor corredora del planeta. Coronado el muro vertical de los Vosgos, con rampas superiores al 24%, Van Vleuten, radiante, amarillo incrustado en la piel, se ha dejado llevar: “No había mejor forma de acabar. Estoy muy orgullosa de ser la primera mujer en ganar esta nueva versión del Tour femenino”.

