El fútbol ha cambiado mucho en los tiempos modernos. El crecimiento de las plantillas ha provocado que algunos futbolistas luzcan dorsales que poco tienen que ver con la ortodoxia de los viejos tiempos, cuando el 1 era siempre el portero y el 11 el extremo izquierdo. Desde que Osvaldo Ardiles, un medio creativo, apareció en el Mundial de 1978 con el 1 a la espalda, el aficionado al fútbol se ha acostumbrado a ver en la espalda de los jugadores números que contradicen su posición táctica.

