Salió a la zona mixta con una sonrisa de oreja a oreja, todavía vestida de corto y con un gran ramo de flores que le habían regalado por alcanzar las 150 internacionalidades, precisamente en el estreno de España en el Mundial, en un duelo en el que descosieron a Canadá (4-1). “¡Ponte aquí conmigo!”, le pidió su compañera Alejandra Torres-Quevedo, que posaba para un fotógrafo de la Federación. “Ah, ¿quieres que te robe el protagonismo, no?”, replicó ella, Lucía Jiménez (Madrid; 25 años), al tiempo que se situaba a su lado y se tocaba la perilla y los labios al estilo Martini. Le sobra gracia y hockey a Lulu, como le llaman cariñosamente en el vestuario, jugadora que tiene la competitividad en los genes porque su padre, Anacleto Jiménez, fue doble medallista en la modalidad de 3.000 metros en pista cubierta; de plata en el Europeo de 1995 y de oro en el Mundial de 1996.

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