La victoria fue el punto final de Nikola Mirotic (Podgorica, Montenegro; 32 años) como jugador franquicia del Barcelona, un momento de júbilo sobre una lámina de lágrimas, un feliz y triste adiós. Resulta que el Barcelona se impuso con rotundidad sobre el Madrid, tanto en el Palau por dos veces como en el WiZink una más, para levantar el trofeo de la Liga Endesa, para coronarse como el rey de la ACB. El mejor de la serie, como expresaba el laurel del MVP, fue Mirotic, capaz de hacer 14, 25 y otros 14 puntos por encuentro, excelente por momentos desde el perímetro, bajo el aro y hasta en defensa. Pero su sonrisa azulgrana perdió el color. “Seguramente es mi último partido con el Barcelona”, aceptaba tras la final, al tiempo que encogía los hombros; “no ha sido nada fácil todo esto. Pero cuando uno gana y sabe que se va a ir por la puerta grande, es lo más que se puede pedir. Estoy muy agradecido. Toca disfrutar, y despedirse bien porque el club y la afición se lo merecen”. Es el desenlace de la obra de Mirotic en el Barça. Pero el inicio y el nudo tienen miga.

