Los<strong> Miami Heat están en casa con satisfacción y un reto por delante</strong>. El éxito del <strong>’Game 2′ del Ball Arena de Denver les coloca 1-1, tocando a unos Nuggets superfavoritos en las Finales de la NBA</strong> (menos para los propios Heat, curiosamente) y ampliando sus opciones de título. El desafío es seguir robando partidos. Uno, mínimo, para obligar un cierre en su pista. O dos, sueño total, para tocar el éxito partiendo como cabeza de serie ocho. El equipo improbable, el del camino lleno de trabas y competidor hasta las trancas.

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