<strong>’Todo pasa por una razón’. Esta frase la lleva tatuada en inglés María Corbera en su antebrazo derecho.</strong> Se la tatuó al día siguiente de perder el selectivo frente a Antía Jácome y quedarse fuera de los Juegos de Tokio para los que la madrileña había conseguido la plaza española. Lo que mucha gente no sabe es la intrahistoria que esconde aquel billete a los Juegos. <strong>Dio un falso positivo por Covid el día antes de competir</strong> y fue aislada en un hotel. Al final, todo quedó en una anécdota y regresó a España con la plaza tras ganar la prueba.

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