<strong>Yassine Bounou, Bono</strong>, fue elegido el <strong>hombre del partido </strong>en la final frente a la <strong>Roma </strong>en <strong>Budapest</strong>. <strong>Mendilibar </strong>decidió a su llegada darle la <strong>Liga</strong> a <strong>Dmitrovic </strong>y el torneo europeo al marroquí. Y ha sido decisivo en la séptima <strong>UEFA Europa League</strong> del <strong>Sevilla</strong>. Siete, sí, siete. <strong>Paró </strong>un penalti a <strong>Mancini</strong>, el mismo jugador que marcó en <strong>propia puerta </strong>el empate para el <strong>Sevilla </strong>en la primera parte. También <strong>detuvo </strong>el lanzamiento a <strong>Ibáñez</strong>. El balón dio en el palo pero primero lo tocó <strong>Bono</strong>. Igual que rozó sutilmente al final de la segunda parte en una falta ensayada que remató <strong>Belotti </strong>para mantener al <strong>Sevilla</strong> metido en la final. Y mención especial también para <strong>Montiel</strong>, el héroe de <strong>Argentina</strong> en el pasado <strong>Mundial </strong> en los penaltis. Su lanzamiento fue al palo, pero el portero no estaba en la línea y se repitió.

