«Porque la noche de anoche fue… algo que yo no puedo explicar», es parte de la letra de una canción que interpretan <strong>Bad Bunny</strong> y <strong>Rosalía</strong>. Una letra que resume a la perfección lo vivido la temporada pasada en el <strong>Santiago Bernabéu</strong> con la remontada blanca en unos minutos finales que ya son parte de la historia del fútbol mundial. Los hombres de <strong>Ancelotti</strong> jugaron con el destino y con las probabilidades para dar la vuelta a un marcador de manera inexplicable. Esta noche, tal y como remarcó en repetidas ocasiones guardiola en la rueda de prensa de ayer, la eliminatoria es complemente diferente. Y no sólo por la presencia de la bestia Noruega. <strong>Erling Haaland</strong> no es la única novedad de un <strong>Manchester City</strong> que juega al fútbol de una manera totalmente diferente y que asusta mucho más arriba.

