No existe una definición general y universal de lo que es una buena relación. Pero sí se entiende que debería ser un sentimiento recíproco y bidireccional, y eso nunca se ha dado en el vínculo que tienen Messi y el PSG. Lo único recíproco que hay entre ellos es la conveniencia. Messi necesitaba curar su herida y buscó un parche lejos de Barcelona, y en París necesitaban otra estrella (porque no tenían suficientes) para ganar de una vez por todas la Champions. Todo empezó forzado.

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