Liberty Media quiere estrujar hasta la última gota el zumo que suelta a borbotones el Mundial de Fórmula 1, comprado en 2017 por la compañía de entretenimiento americana en una operación cifrada en 7.300 millones de euros y que ha alcanzado cuotas de popularidad inéditas en sus casi 75 años de historia. El efecto multiplicador que tuvo la serie ‘Drive to Survive’, de Netflix, esparció la fiebre por el campeonato a nivel planetario, con especial impacto en Estados Unidos, un mercado que históricamente se le había resistido al certamen. Un buen ejemplo del petardazo que ha dado Liberty lo encontramos este fin de semana en Miami, sede de la primera de las tres paradas del calendario que se celebrarán en el país. Este viernes todavía quedaban entradas disponibles en según qué tribunas, pero la más barata rondaba los 700 euros. El precio medio del fin de semana, con alojamiento incluido en un hotel de la ciudad de cuatro estrellas, supera los 10.000 euros, aunque las experiencias más exclusivas, con lujos que rozan la extravagancia, pueden multiplicar por diez esas cifras.

